El
arribo a la mediana edad representa en la vida del hombre
una instancia de re-ordenamientos y movimientos internos
originados por una cantidad de acontecimientos que convergen
casi simultáneamente. Hay quienes sostienen que
se trata de una etapa de crisis, otros sostienen que no
lo es, que es un invento de los medios, y o más
bien un tiempo de transición...independientemente
de las posturas en tal sentido, podemos acordar que tal
como sucede en distintos momentos de la vida, aquello
que allí acontece tanto externamente como internamente
genera efectos que alteran de alguna manera el orden establecido
hasta ese entonces. Al ingresar en la mediana edad un
nuevo orden se hace necesario, de mayor nivel de complejidad
tal vez, de mayor alineación con la nueva realidad
seguramente. Entre los 35 y 45 años pueden presentarse
una serie de factores que actúan como motores hacia
ese nuevo orden, factores que tienen que ver con lo biológico,
lo psicológico, con situaciones externas, y que
pueden desestabilizar emocionalmente al más desprevenido.
Factores
biológicos:
Aparece
una disminución del rendimiento físico y
sexual, la aparición de calvicie, las canas, arrugas
y cierto sobrepeso. El arrastre de hábitos poco
saludables como el alcohol, el tabaco, el poco descanso,
la falta de ejercicio físico, pueden comenzar a
resentir la capacidad de recuperación natural del
organismo. Los síntomas se intensifican y multiplican.
La acentuación
de ciertos estados emocionales perjudiciales como
el estrés, la desmotivación, la desilusión
o el cinismo, y la liberación de hormonas asociadas
a los mismos, puede comenzar a afectar la funcionalidad
de ciertos órganos y sistemas. Como consecuencia
de esto la digestión puede resultar más
dificil, los dolores de espalda más frecuentes
y las afecciones pulmonares o infecciosas más agudas.
Factores
psicológicos:
Los pensamientos pueden comenzar a orientarse hacia
la evaluación y la determinación de balances
respecto del status social, económico, familiar,
físico, etc, adquirido. Cuestionamientos y replanteos
en relación a lo que se supone debería ser
y no es, a lo que es y no debería ser. Confusión
respecto de la verdadera identidad, ya que en muchos casos,
las pautas culturales y el trabajo o la profesión
elegida se han transformado en los pilares más
importantes de la personalidad (La repetición en
lo que se "hace" pudo haber determinado una
forma de "ser" en el mundo, lugar del que resulta
dificil moverse por miedo a perder esa identidad). Puede
aparecer por momentos la fantasía de hacer otra
cosa, de vivir en otro lugar o de cambiar de estilo de
vida, pero el sólo pensarlo hace temblar una estructura
que brinda cierta seguridad psicológica. Por otra
parte, el registro con la propia finitud se hace cada
vez más presente, sea a través de la propia
experiencia con las limitaciones del cuerpo o debido al
acercamiento a la muerte de alguno de los padres. El tiempo
adquiere una dimensión diferente, donde las horas
se perciben como segundos y los años parecen remontar
vuelo, quizás como consecuencia de percibir que
todo tiempo inevitablemente se acaba. Finalmente se hace
dificil encontrar modelos a los cuales aspirar. Los jóvenes
se definen en oposición a los adultos, que dentro
de la sociedad gozan de un lugar de privilegio. Para los
adultos la oposición con los ancianos no tiene
los mismos efectos, ya que muchas veces la vejez tiene
un lugar de exclusión dentro de la cultura occidental
en que vivimos.
Factores
externos: La
presión social por "tener", fundamentalmente
la capacidad de consumir para poder ser considerado valioso
o exitoso, se acentúa. La sociedad de consumo espera
del adulto ciertos logros en tal sentido y es menos permisiva
que para con los jóvenes en relación al
fracaso en esta tarea. Por otra parte algunas veces los
hijos se utilizan como excusa para justificar la propia
incapacidad de ser feliz. "Esto que quisiera, de
cambiar de actividad ya no es posible. Ahora tengo dos
hijos..." Frente a la propuesta de ajustar rumbos,
pueden aparecer mensajes de un entorno próximo
que invitan a desestimar la posibilidad de asumir nuevos
riesgos. El espejo social suele ser crítico de
cualquier decisión de este tipo quizás porque
trae a la superficie deseos que se suelen mantener ocultos
debajo de la frágil superficialidad del conformismo.
"y a esta altura del partido ya no tenés segunda
vuelta, no tenés revancha; y si te sale mal?...",
mensajes pesimistas que procurando transformarse en un
buenos consejos, sentencian a una muerte lenta toda posibilidad
de ir detrás de los verdaderos sueños.
La
madurez en una persona como la evolución de las
especies, es un proceso continuo de adaptación
a las cambiantes situaciones que se presentan. La falta
de adaptación fué motivo de la desaparición
de especies como los dinosaurios, culturas como la romana
y familias ya que la probabilidad de que un matrimonio
termine en divorcio en USA es superior al 60%. No adaptarse
implica permanecer aferrado al pasado, a lo que ya no
es compatible con la vida. Atravesar esta etapa tramitando
efectivamente lo nuevo que allí aparece habla de
evolución y de sabiduría.
Una
visión esperanzadora
El
acumular años no nos hace necesariamente más
sabios; pero el seguir aprendiendo y adaptándonos
SÍ lo hace. La mediana edad es uno de los tantos
momentos donde podemos hacernos un poquito más
sabios. Para ello resulta de utilidad ejercer la libertad
que contamos de elegir pensar el tipo de pensamientos
que nos ayuda a crecer. Una posibilidad es lamentarnos
por haber perdido el atractivo físico y otra es
alegrarnos de que por fin ya no quepa la posibilidad de
sentirse tan dependiente de la imagen corporal. Como en
tantos casos lo que importa no es tanto lo que sucede
sino cómo se lo interpreta. La madurez puede ser
pensada como pérdida de ciertos atributos pero
también como la adquisición de otros como
la capacidad de análisis, de autoconocimiento,
de serenidad para afrontar la adversidad, la mayor solidez
económica y la mayor libertad. Llegar a la mediana
edad implica una serie de cambios y de esta manera, de
grandes oportunidades. Detener el automatismo por un instante
y dedicar cierto tiempo a la elaboración de balances
a conciencia respecto de la situación actual y
la situación deseada, puede ser el camino más
directo hacia el bienestar y la felicidad. Las condiciones
son ideales para esta tarea.
Algunos
tips para vivir en plenitud tu mediana edad
A
continuación encontrarás sugerencias que
podrán ayudarte a aprovechar esta importante etapa
de la vida!
Disfruta
más de los amigos. El encuentro con personas
cercanas de confianza actúa como seguro emocional,
y ayuda a superar el estrés y las preocupaciones
cotidianas. En un mundo que puja por conectarse sea a
través de los celulares, las superagendas y otros
recursos tecnológicos, la conexión entre
las personas se torna cada vez más superficial.
Quizás sea momento de dejar los intentos fallidos
de conexión y conectarnos verdaderamente con los
demás, ya que no existe tecnología en el
mundo que pueda superar la experiencia de estar en compañía
de un amigo.
Comparte
tus problemas. El intentar sostener una imagen
que no es real solo debilita cada vez más la autoestima.
Abrir los problemas alivia el espíritu y refuerza
la confianza en uno mismo ya que el coraje no está
en el ocultamiento sino en reconocer lo que todos de alguna
manera perciben. Hacerlo aumenta la intimidad ya que abre
los caminos para que la otra persona pueda hacer lo mismo,
satisfaciendo probablemente así una necesidad que
no encuentra vías de resolución. El compartir
permite ver también que los problemas pueden ser
comunes y de esta manera dar lugar desde el diálogo
a la aparición de alguna alternativa creadora y
sinérgica que los resuelva por igual.
Respira
profundamente. Hacer ejercicios respiratorios
oxigena la sangre y purifica el alma. La meditación
puede ser un recurso sumamente beneficioso para esta tarea,
requiere de poco tiempo de dedicación (15' dos
veces por día) y los beneficios son sorprendentes.
Ayuda a clarificar la mente, a combatir el estrés,
a expandir la capacidad de observación y concentración,
a aumentar la energía interna y la energía
sexual.
Haz
locuras. Muchos
creen que un adulto debe comportarse con seriedad, que
el juego es señal de inmadurez y que hacer cosas
de niños es inaceptable. Cuando perdemos la capacidad
de jugar perdemos simultáneamente la capacidad
de aprender porque es en ese territorio donde todo resulta
más sencillo, más relajado, más efectivo
a la hora de pensar en aprendizaje y adaptación.
Está en el registro histórico; el juego
ha sido fundamental para nuestro crecimiento en gran parte
de la vida; entonces por qué desestimar este valioso
recurso?. Atrévete a romper las reglas, los moldes
y las ataduras de lo conocido! Asume el riesgo de vivir
y disfruta demostrándote que estás VIVO!
Conéctate
con la muerte. La percepción de finitud
que se hace presente particularmente en este período
de la vida es una oportunidad para albergar la noción
de que todo se acaba y de esta manera, dar lugar a la
experiencia intensa de que todo comienza! Todo muere y
nace permanentemente. Nuestro cuerpo muere para dar lugar
a la vida. Cuando las células se olvidan de morir,
aparece el cáncer. Esto es lo que ocurre biológicamente.
El cáncer tiene que ver con el crecimiento desproporcionado
de células que debieron haber muerto y no lo han
hecho. El reflexionar respecto de la propia mortalidad
hacer ver la vida en perspectiva, y las prioridades emergen
espontáneamente de las profundidades de tu ser.
Busca
el contacto con la naturaleza. La vida urbana
muchas veces nos hace vivir el espejismo, como muestra
la famosa película "Matrix", de que la
única realidad es aquella que hemos creado con
cables, cemento, leyes de mercado bursátil y ondas
electromagnéticas. Si bien la especie humana es
productora de realidades, son sólo realidades parciales.
El hombre como todo lo que existe es gobernado por leyes
universales que lo trascienden, leyes con las que se puede
recuperar el contacto a partir del contacto con la naturaleza.
Por qué podemos recuperar el equilibrio caminando
por un valle rodeado de montañas? Porque estamos
rodeados de equilibrio.
Piensa
con un papel en la mano. El utilizar la escritura
para aterrizar los pensamientos que parecen volar sin
destino ayuda mucho a incrementar la claridad mental,
a poder establecer prioridades, objetivos y planes de
acción. La adicción por lo urgente nos domina
porque acciona sobre nosotros. Lo importante rara vez
lo hace hasta que se transforma en urgencia y generalmente
cuando esto ocurre es demasiado tarde. Por este motivo
puede resultar de gran utilidad utilizar el ordenador,
la agenda electrónica o de papel para materializar
los pensamientos. El sacarlos y ponerlos en un papel ayuda
a verlos y a liberarse de la presión que ejercen
dentro de nuestra mente.
Aprende
del dolor. Se trate de un dolor físico,
un dolor emocional o espiritual tiene asociado un mensaje.
Cada molestia que se nos presenta delante ofrece una oportunidad
de trascendencia. Acostúmbrate a cuestionar los
supuestos. Ante la pregunta respecto de un dolor de cintura,
la respuesta inmediata y automática puede estar
relacionada al levantamiento de algún peso excesivo.
Indaga más en profundidad. Seguramente encontrarás
otros pesos que has estado cargando y que no tienen que
ver precisamente con el cuerpo... Aprende a utilizar tu
registro de malestar como un recurso de continuo aprendizaje.
Encuentra
un sentido a tu vida: Descubrir un propósito
trascendente a la vida puede avivar con fuerza la llama
interior que todos tenemos dentro. Esa llama capaz de
impulsar la voluntad y despertar la pasión por
vivir de acuerdo a la imaginación en lugar de la
memoria. Internarte en las profundidades de la pregunta
"para qué vivo" tiene una valor inimaginable.
Todos tenemos una misión personal, un motivo por
el cual venimos a este mundo más allá de
buscar el bienestar y progreso económico, y el
actuar de acuerdo a su norte es la mejor garantía
de que nuestro legado será valioso cuando ya no
estemos. Mirar hacia atrás desde un registro autobiográfico
y unir los puntos definirá una dirección,
un camino significativo que tendrá mucho que ver
con esa misión y que le dará a tu vida un
verdadero sentido.
Finalmente
practica cotidianamente el "ACEPTAR". Acepta
lo que te pasa y aprende de ello. El resistir aquello
que es inevitable solo produce mayor dolor e insatisfacción.
Transita tu mediana edad como un momento único
y valioso, disfrutando de lo que tienes y especialmente
de lo que eres, estimulando tu mente, corazón y
espíritu en forma cotidiana.
Hasta
pronto.-
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