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Boletín digital N°3

Novedades del mundo Synapsis y lecturas inspiradoras...

SE VIENE EL VERANO!!! Y CON ESTA ESTACIÓN LA POSIBILIDAD DE DISFRUTAR A PLENO DE NUESTRO MARAVILLOSO ENTORNO EN LA PATAGONIA ARGENTINA!!!

Te invitamos a descubrir las originales propuestas de Turismo de Experiencias Synapsis para esta temporada.

Turismo espiritual

Naturaleza y espíritu; un camino de integración y trascendencia | 4 días y 3 noches

La senda del alquimista | 1 día (NUEVO!)

Expediciones vivenciales

La ruta del cordón de fuego | 4 días y 3 noches (NUEVO!)

5 lagos & 5 volcanes | 3 días y 2 noches (NUEVO!)

Odisea de los Andes 2009 | 4 días y 3 noches (NUEVO!)

Renovación personal

En busca del Talismán Sagrado | 4 días y 3 noches

El hombre y su relación con la naturaleza

Desde las épocas del cazador-recolector hasta la modernidad es posible observar una marcada tendencia demográfica caracterizada por el movimiento del hombre desde los ámbitos rurales a los ámbitos urbanos. Por citar un ejemplo según el anuario estadístico de las Naciones Unidas del 2003, la población urbana en la Argentina ha crecido desde el 28% en 1869 al 89% en el año 2000. Es en las grandes ciudades donde las oportunidades laborales parecieran estar más a la mano, motivación que habría de impulsar tal tendencia. Asimismo la producción en materia económica, política y cultural de un pueblo es regida en gran medida por el ritmo impuesto desde los centros cosmopolitas, lo que contribuiría a reforzar lo anterior. No hay dudas respecto de lo extraordinariamente beneficioso que ha sido para el hombre vivir en mega-comunidades organizadas. En estos escenarios los fenómenos de escala le han permitido el acceso a mejores oportunidades laborales pero también en relación a ámbitos como la educación, la salud, la recreación y hasta el consumo. Sin embargo tales beneficios han traído consigo costos ocultos de los que algunas veces no somos totalmente concientes, o cuando finalmente lo somos, es a partir de un despertar no del todo feliz.

Durante millones de años hemos vivido en contacto directo y absoluto con la naturaleza. Nos hemos alimentado de la tierra y hemos aprendido a cuidarnos y cuidar de aquello que siempre nos ha facilitado la vida. Hace solo unos escasos 500 años que comenzamos a alejarnos masivamente de estos contextos y al hacerlo, hemos ido dejando atrás parte de la sabiduría que allí habíamos incorporado, para dar lugar a otros saberes considerados de mayor relevancia. El distanciamiento del mundo natural y sus principios universales ha contribuido en gran medida, a la aparición de muchos de los complejos problemas que nos afectan hoy en día. El desarrollo tecnológico nos ha permitido imponer nuevas leyes por sobre las existentes en la naturaleza y al hacerlo hemos creado distorsiones o desequilibrios con efectos colaterales no deseados. Hoy por ejemplo, esta casi naturalizado que el día no termina cuando oscurece. Algo impensable en otras épocas. Basta encender una lamparita para continuar con las rutinas como si el día no tuviera fin. Podríamos vivir sin oscuridad si quisiéramos. Sin embargo millones de lamparitas reproducen e incrementan día a día el efecto invernadero, favorecen el agotamiento de los recursos no renovables y nos privan de las horas de sueño que necesitamos para mantener una vida saludable. Cabe destacar que el propósito de la oscuridad en el mundo animal y vegetal no es azaroso sino que tiene que ver con el necesario mantenimiento de ciertos equilibrios en los ecosistemas.

Puede resultar interesante observar también lo que nos ha ocurrido con los ciclos estacionales. En la naturaleza cada estación cumple una función específica, necesaria e ineludible. No existe una estación mejor o peor que otra. El hombre pareciera haber olvidado este principio. La primavera está caracterizada por fuerzas que favorecen la aparición de lo nuevo. Esto puede ser fácilmente observable a partir de la floración en las plantas. El verano por su parte, trae consigo fuerzas que favorecen la producción y la expansión, observable a partir de la aparición de los frutos. El otoño a su vez, representa fuerzas que promueven la desaparición de lo viejo. Tal es así como el fruto se descompone y da lugar a la aparición de las semillas. El invierno finalmente es el momento del año donde la naturaleza parece estar inmóvil e inactiva, sin embargo están actuando fuerzas igualmente importantes y que favorecen la recuperación de las energías vitales. En resumen podríamos concluir que la naturaleza desarrolla las siguientes tareas a lo largo del año: en la primavera "abre", en el verano "produce", en el otoño "cierra" y en el invierno "descansa". Si tuviéramos que elegir alguna de estas cuatro fuerzas como la más valorada por la sociedad moderna, quizás deberíamos inclinarnos por las del producir, vinculadas a los frutos, los resultados, la rentabilidad, el crecimiento continuo del PBI, etc. Sin embargo ésta es solo una de las cuatro fuerzas que componen el proceso de cambio permanente en la naturaleza. No puede existir aislada. Las del abrir, preferidas en segundo lugar, están vinculadas a la creación, la creatividad o la innovación como se la suele llamar en el mundo de la tecnología o los negocios. Es una fuerza muy pretendida por las organizaciones ya que constituye un recurso valioso en el mundo competitivo en que vivimos. Sin embargo no es de las más facilmente disponibles y por eso su "alto valor de mercado". Las otras dos están en cierta medida desvalorizadas. Las del cerrar están siendo valoradas a la fuerza debido a las condiciones de contexto. Las problemáticas ambientales o la reciente recesión mundial por ejemplo, están poniéndonos en un punto casi sin retorno donde deberemos aprender rápidamente a cerrar hábitos, costumbres y actitudes vinculadas a los excesos del producir. Ni hablar de las fuerzas del descansar... Reconocer que nos hemos ido a dormir una siesta, o nos hemos tomado un semestre sabático para repensar los planes a futuro es considerado casi una herejía...

Finalmente... en una época donde paradójicamente el cambio es quizás la única constante y los paradigmas que brindan seguridad y control tienen plazos de vencimiento cada vez más acotados, puede resultar muy ventajoso recuperar parte de la sabiduría esencial y milenaria de la tierra. En tal sentido ir al encuentro de la naturaleza puede representar mucho más que una instancia de simple esparcimiento. Es en dicho escenario donde los principios y leyes que gobiernan el universo se hacen claramente presentes si nos disponemos a observarlos atentamente. Re-descubrir este conocimiento puede ser la clave quizás, para comprender y resolver gran parte de los complejos desafíos que tenemos por delante.

Por eso, en tu próxima visita a la naturaleza elige un lugar tranquilo, siéntate en una posición relajada y transfórmate en "observador". Pregúntate mientras observas: ¿Qué es lo que allí sucede? ¿Qué significa esto que sucede? ¿Cómo puedo aprovechar este descubrimiento en mi vida? y maravíllate ante el mundo que se abre frente a tus ojos!

 

El "turismo de experiencias" Synapsis | Una verdadera conexión con la naturaleza

El turismo de la post-modernidad ha cambiado substancialmente respecto del turismo de la era industrial. Carlos Romero, director de la Fundación Themis, un organismo de la Organización Mundial del Turismo sostiene que "...en el pasado tenía mayor importancia el turismo de masas, impulsado por los avances tecnológicos, el abaratamiento del transporte y la nueva forma de comerciar los viajes a través de paquetes. Ahora se trata de encontrar excusas que permitan hacer un viaje físico pero también mental y emocional. El turista busca que le cuenten historias en donde él sea el protagonista." Asimismo resalta que responder a esta demanda "no es un problema de ingeniería, es un problema de fantasía."

El Turismo de experiencias Synapsis nace como respuesta innovadora a dos necesidades fundamentales:

La primera y en línea con el párrafo anterior, relacionada con la búsqueda del viajero por vivir experiencias donde su lugar sea verdaderamente protagónico. Este protagonismo requiere por un lado, que las actividades propuestas tengan un alto nivel de customización y por el otro, que las mismas promuevan una permanente interacción entre el viajero y el entorno. En las Experiencias Synapsis esto se logra a partir del trabajo de facilitadores profesionales especialmente entrenados para esta tarea, que acompañan a cada grupo en general y a cada viajero en particular, a lo largo del recorrido por la experiencia de contacto con la naturaleza. Podríamos hablar en este sentido de un tipo de Turismo 2.0, aludiendo tendencias propias del mundo de Internet.

La segunda necesidad está relacionada a lo comentado en el artículo anterior. En una sociedad tan industrializada, urbanizada y cambiante puede ser sumamente provechoso recuperar el contacto con lo esencial. El mundo natural es mucho más que un simple telón de fondo donde pasar las vacaciones. Representa el manantial desde donde emerge toda posibilidad de vida en el planeta. Por tal motivo numerosas culturas originarias han vinculado a la tierra con el vientre de la creación. Se trata entonces de un lugar donde los principios que crean calidad de vida se manifiestan explícitamente y pueden ser reconocidos e incorporados a partir de una experiencia diseñada para tal fin, tarea que por otra parte da sentido a la existencia de Synapsis.

 

Artículos temáticos

El misterio de la vida

-Sabiduría occidental

Los antiguos filósofos griegos creían que el universo estaba compuesto por cuatro elementos básicos en equilibrio dinámico: el fuego, la tierra, el agua y el aire. Estos elementos no eran considerados en el sentido material sino que se pensaban como verdaderas esencias espirituales. Identificar la composición interna de estos elementos en nuestra alma puede ser altamente revelador y permitiría abrir el camino hacia nuevas formas de ser más equilibradas y saludables.

>>>Artículo completo aquí


El descubrimiento del propósito

-Liderazgo personal

Si nos internamos en un bosque natural y observamos atentamente lo que allí se encuentra podremos reconocer en cada componente del ecosistema un propósito de existencia. No existen sobrantes en la naturaleza sino que cada elemento contribuye de una manera singular y necesaria a que la vida fluya casi sin esfuerzo. Descubrir este propósito en nuestras vidas y actuar de acuerdo a su directiva nos permitirá vibrar en la misma sinfonía que crea la abundancia sin límites.

>>>Artículo completo aquí

Nos encontramos en el próximo Boletín!

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